Cómo se hace
Un día fijo, una visita corta a donde haya libros en cantidad — biblioteca pública, librería con sillones, hasta la feria del libro cuando toca — y la regla de oro: lo que se lleva lo elige él, sin vetos de calidad literaria.
¿Eligió el libro de dinosaurios por quinta vez? Perfecto. ¿Un cómic? Perfecto. ¿Un libro «demasiado fácil» o «demasiado difícil»? Perfecto también. Tu única jugada de influencia legal: elegir tu libro con visible entusiasmo, en su presencia. El apetito lector se contagia por escena, no por decreto.
Qué construye — el porqué
La identidad de lector — que es anterior y más importante que la destreza de leer. Una niña que asocia los libros con soberanía y ritual (y no con evaluación) tiene el hábito ganado para toda la vida.
Cómo cambia con la edad
0–2 Bebés
3–5 Primera infancia
6–9 Niñez
10–12 Preadolescencia
Qué observar en tu hijo
El niño que devora y el que relee el mismo libro doce veces están leyendo bien los dos. Vigila tu propia cara en la caja: un microgesto de decepción por su elección enseña más — y peor — que cualquier sermón sobre la lectura.